domingo, 22 de noviembre de 2009

Alone in Kyoto

, entonces, se sentó para descansar y poco después imaginaba que era una mujer azul porque el crepúsculo más tarde tal vez fuese azul, imaginaba que hilaba con hilos de oro las sensaciones, imaginaba que la infancia era hoy y plateada de juguetes, imaginaba que una vena no se había abierto e imaginaba que de ella no estaba en silencio blanquísimo manando sangre escarlata y que no estaba pálida de muerte

Clarice Lispector



Sola en Kyoto significó sola en la lluvia sola en la noche o en el alba o allá donde no se manifiestan los fantasmas opacos porque es el lugar de la noche que ya no, que ya no; es donde la gente se arquea rápida como agua y como el mismo azul porcelana, el que se repite en bucles tediosos; es la hora donde cualquier luz desciende piramidal y todos se burlan de todos.

Yo hablo de desiertos.


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12 comentarios:

Nuria dijo...

Lau*
cuando descubrí a Lispector me fui literalmente corriendo a la primera librería más cercana y me escondí en el estante de la L de lispector. Y me escondí detrás de unos dedos que iban cotejando apellidos hasta llegar a Lispector. Compré todos los que había en esa librería. Creo que fueron cinco. Todos imprescindibles..... me alegra tanto que la menciones........ disfrútala

tournesols dijo...

Nu*
había leído poquitas cosas de ella hasta ahora, que me topé con "aprendizaje o libro de los placeres", y si lo has leído ya sabrás todo lo que se puede sentir de golpe :)

¿cuáles fueron los cinco?

(estoy tratando de arreglar lo del tren a madrid, odio a renfe)

un beso.

Belidor dijo...

La muerte es azul; la sangre, escarlata; el desierto, dorado. Y la soledad es silencio...
Casi que tus palabras me gustan más que las de Lispector, con perdón.

Maria dijo...

que maravilla el azul...

Julio Castelló dijo...

¡Yo empecé por el mismo libro!, hace... tantos años. (Leo la dedicatoria de mi novia de entonces en la bellísima edición de Siruela del 89). Luego devoré La hora de la estrella... Retomaré por tu 'culpa' a la delicadísima y áspera y eterna 'garota' de las letras brasileñas.
(Releo al azar las cicatrices de mis sempiternos subrayados; heridas de lo que fui que hoy me impulsan a seguir siendo: "[...] hago poesía no porque sea poeta sino para ejercitar mi alma, es el ejercicio más profundo del hombre."
Amén.

juan bello dijo...

algunos desiertos están tan llenos de gente...

Casmodico dijo...

joder, me acuerdo del azul...

Belidor dijo...

Ay, la lana roja... Guardaré tus bisous y tus promesas...

isabel dijo...

qué delicado y qué maravilloso.todo
mua!

Anónimo dijo...

Este es el color de mi niñez. Recuerdo que siempre lo nombré como favorito.

Eres maravillosa.

Un beso de Ciro

María Mercromina dijo...

ais pequeña...

Nuria dijo...

lauuuuu cuéntame cómo va tu relación con los odiosos de renfeeeeeeeeeee