viernes, 19 de septiembre de 2008

Damage


“Morir no duele mucho
nos duele más la vida”
Emily Dickinson

Los paraísos reciclados. Somos raíces doradas que emigran al sur. Me alboroto el pelo bailando al despertar y nunca consigo que amanezca. Y las ratas vienen a comerse su locura; y mientras el cuerpo anciano traza su maquiavélica muerte, yo me maquillo los ojos con arrugas,
me cubro huidiza con una sábana de carne.

Sube mucho más
el volumen de esa maldita música
que eso nos hará olvidarnos
de las cicatrices que ahora
sangran quejumbrosas,
rítmicas. Casi transparentes
.
***

10 comentarios:

Hombre de arena dijo...

Annabel Lee

It was many and many a year ago,
In a kingdom by the sea,
That a maiden there lived whom you may know
By the name of Annabel Lee;
And this maiden she lived with no other thought
Than to love and be loved by me.

I was a child and she was a child,
In this kingdom by the sea:
But we loved with a love that was more than love--
I and my Annabel Lee;
With a love that the winged seraphs of heaven
Coveted her and me.
And this was the reason that, long ago,
In this kingdom by the sea,
A wind blew out of a cloud, chilling
My beautiful Annabel Lee;
So that her high-born kinsman came
And bore her away from me,
To shut her up in a sepulchre
In this kingdom by the sea.

The angels, not half so happy in heaven,
Went on envying her and me--
Yes!--that was the reason (as all men know,
In this kingdom by the sea)
That the wind came out of the cloud by night,
Chilling and killing my Annabel Lee.

But our love it was stronger by far than the love
Of those who were older than we--
Of many far wiser than we--
And neither the angels in heaven above,
Nor the demons down under the sea,
Can ever dissever my soul from the soul
Of the beautiful Annabel Lee.

For the moon never beams, without bringing me dreams
Of the beautiful Annabel Lee;
And the stars never rise, but I feel the bright eyes
Of the beautiful Annabel Lee;
And so, all the night-tide, I lie down by the side
Of my darling--my darling--my life and my bride,
In the sepulchre there by the sea,
In her tomb by the sounding sea.

(E.A. Poe)

luna dijo...

subo dentro de muy muy poquito a mandril.


que buena la cita.



un beso.

Tania dijo...

Y sin embargo no podemos huir...
Si, es el infinito...con un largo por qué;)
Besotes
Tania

Annabel M. Z. dijo...

He estado leyéndote un rato. Me ha gustado.

Julio Castelló dijo...

Por mucho que las olvidemos, seguirán ahí. Solo las borra esa fuerza que se autoalumbra cada mañana, a cada instante...

Nuria dijo...

ay qué foto más fantástica. Es abierta como una flor en equlibrio.

Enrique dijo...

Y los paraisos artificiales ahora dociles con leche y miel, ajenos a la carne.

Anónimo dijo...

¿recuerdas el diluvio de dagas
tú contra mí
las promesas incumplidas
y el latir del mar?

tournesols dijo...

No. La verdad es que si no me dices quién eres no tengo fuerzas ni ganas de recordar nada.

miguel gómez losada dijo...

me he parado a ver un rato la foto de la hierba y los árboles al fondo :)