viernes, 30 de diciembre de 2011

Ev, ery, , , time

"Estoy viva, estoy viva. Los insectos bailan tumbados, no se mueren por más que les arranquen las patas; al contrario, pedalean, tardan. Yo tardo, yo no me extinguiré, estaré viva mientras estés vivo, viviré sólo para que exista la posibilidad del sí y del no, porque yo soy el amor y el desamor y el sentido y el sinsentido, yo soy en un punto suelo y abismo, luna nueva y luna llena, soy el gato de Schrödinger, marco el terreno y orino el no dentro del sí, la muerte dentro de la vida. Yo soy todo menos la palabra de los hombres, yo reinaré por los signos de los signos".

De 'La Adoración'; Juan Andrés García Román


Señalo lo hermoso con docilidad. Apunto con un dedo y devoro su rostro como ácido.

¿Piensas en la herida y su tacto descosido?

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lunes, 19 de diciembre de 2011

Jamás

Un soir, j'ai assis la Beauté sur mes genoux. 
-Et je l'ai trouvée amère. 
-Et je l'ai injuriée.

Rimbaud.


Y le dije, desátame de ti, de ellos, desátame. La belleza no existe y este cronometrar gotas de saliva no existe más allá de nuestra pobreza. Y entonces me quemé con la luz. Y no conté el secreto. Y destrencé las venas. Y bebí de su vino. Y deseé seguir amando. Y nada. 
Nada.

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martes, 29 de noviembre de 2011

XXX

We decided it was speed after all that could carry us.
We decided to decide.

Jorie Graham


Desperezarse contra la velocidad de las palabras. Pronuncias mientras te derramas. Hay músculos tensos como el solfeo de las páginas. Todo muy blanco, muy níveo. Hay una luz que me guiña inestablemente roja al fondo, sumergida.
Elegir. Erizarse entre las mantas de la pereza. El placer es el placer y avanza sin moverse.

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jueves, 17 de noviembre de 2011

El día más largo

Escribo y el alcohol es un noble diamante
que me recorre y dice que soy cuerpo.

Lorenzo Plana


El día más largo del mundo duró cincuenta y dos horas de pájaro-reloj. Recuerdo que escribí al final de la mañana de terciopelo, donde las palabras se cubrían de hambre y sueño, que al fin y al cabo significaban la misma carencia líquida. El elegante desgarro de la carne y la escasez de cualquier material alegre que me/nos/vos reconstruyera en triángulos equiláteros maquetados con palillos o cerillas, me hizo prometer no volver a dialogar en tinta. Solo entonces comprendí la extensión de la noche que ya me comía deforme mientras me reía del coágulo. Y nadie pronunciaba mi cuerpo que ya no era cuerpo sino un noble diamante.

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martes, 15 de noviembre de 2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

Estudios sobre el secreto

[...]

no me pidas que lo explique, uno de sus lados es hollín, el otro
es sangre,
lo lamemos, mordisqueamos sin rumbo, ociosos, no tanto por
cansancio
como por ignorancia creciente -los minutos ahora espinosos-
la veta azul donde ahora escuchamos una sirena cada vez más próxima,
nuestros hombros refulgentes, nuestras espaldas grasientas
de esperanza,
revolviéndolo todo (probamos de nuevo con el libro) (probamos a
encajar las cosas unas dentro de otras
para ver cuánto espacio) ("la tierra se ha vuelto pequeña entonces
y sobre ella da saltos
el último hombre") por lo que tenemos que empezar
a pronunciar otra vez las palabras (el último hombre es más
longevo)-

te quiero, digo -pobre secreto, ¿nos necesitabas?

[...]


Jorie Graham



Escondo lo que callo en el abdomen.
Si a veces espero tu caída.
Si me arropo húmeda en la bañera.
Si pierdo la ley del movimiento.

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martes, 25 de octubre de 2011

Herida de belleza

La sangre estrangulada
por esa cicatriz.

Con la uña la arranco.

Jesús Aguado


Me muevo al ritmo de unas manos fieras que se arrancan costras resecas como hojas secas mojadas. Esto ya lo dije. Si vas caminando por una ciudad húmeda recuerdas la danza que ya fue pronunciada: toda la gente gris con paraguas rojo. Existimos de broma, en una cicatriz de terciopelo que cruza las nubes y hay lluvia muy fría y gotas muy apretadas que despiertan a las ratas hermosas y tan mansas en sus nidos. Y hay ternura y hay belleza y también suciedad que la multitud grita en la calle que es mi casa y me despierto.


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martes, 11 de octubre de 2011

Presentación de Tenían 20 años y estaban locos

Tengo el corazón entre las manos.

Qué pequeño. Qué cristalino.

Fragmento de púrpura y arroz. Alimento
de pájaros y ventanas.

Ruth Llana



Hoy a las 20h en la FNAC (Sevilla). Locos locos locos.

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sábado, 1 de octubre de 2011

PERFOPOESÍA IV

Aquí está la programación del IV Festival de Perfopoesía que se celebrará en Sevilla entre el 13 y 15 de octubre.



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sábado, 17 de septiembre de 2011

Yo estuve allí, ese es mi cuerpo

Me estoy arrepintiendo
de haber nacido, de sentir en este
instante que algo nuevo
voy acabando de aprender.

Alfonso Canales



Donde el sudor escapa de mi cuerpo y se convierte en insomnio; donde el mar ya no alivia y solo se sienten manos, uñas. Donde el silencio -qué sinónimo, qué intento amable?- da asco. Donde el asco es perezoso y se arrodilla. Donde hay una canción que se repite, afilada con rigor y parsimonia. Donde nos arrepentimos de todo. Donde morir es necesariamente más bello que nacer.

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lunes, 29 de agosto de 2011

El verano definitivo

Este verano se llamaría así. Este álbum. Con su frío y su azulgrisverde. Con su sol hiriente. Esto es todo lo que tengo, y lo único que quiero.


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domingo, 21 de agosto de 2011

Locura colectiva 3x1

Entrevista realizada en el blog de Luna Miguel:


"Agosto es cruel. La policía de Madrid es cruel. Dios es cruel, a veces, cuando se nos aparece en forma de obligación e injusticia. Sin embargo, aquí, La Poesía. Que también es cruel pero dulce. Y con ella los verdaderos jóvenes del mundo: el poeta, eterno joven y eterno loco. Son Laura Rosal (Jerez de la Frontera), David Leo García (Málaga) y Cristian Alcaraz (Málaga) tres poetas andaluces, tres poetas importantísimos, autores de algunos de los libros más imprescindibles de la última poesía. Laura es fotógrafa y poeta. Ha publicado También mis ojos (El Cangrejo Pistolero, 2010) y pronto aparecerá su segundo libro de poesía y fotografía en SIM Libros. Su blog es muy seguido y copiado por jóvenes blogueras poetas y fotógrafas de nuestro país y hasta hace poco compartimos piso en Puerta de Toledo (dato quizá innecesario para algunos pero importante para mí). David es uno de los poetas a los que más admiro y quizá al que desde más tiempo conozco de esta antología, ¿desde los quince años?. Es autor de Urbi et orbi (Hiperión, 2007) y de Dime qué (DVD, 2011). Dime qué es un libro magnífico. Y por último Cristian, premio García Baena de La Bella Varsovia en 2010 y autor de Turismo de interior. Su libro, natural, divertido y doloroso a ratos, ha sido icono de la editorial y de muchos de sus compañeros de tiempo. Los tres autores han sido invitados a Cosmopoética en años consecutivos. Es un placer que hayan querido colaborar en Tenían veinte años y estaban locos aunque sus voces ya hubieran volado lejos mucho antes de este proyecto."


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domingo, 14 de agosto de 2011

Ah

he dejado la puerta entreabierta
soy un animal que no se resigna a morir

Blanca Varela




Nada que decir: miro cómo la lluvia viene y va, enjuagando árboles y vísceras. En la garganta tengo un nudo viscoso que no me recuerda al verano.
Qué te sucede, de qué sientes tanto asco, por qué no caminas un poco. Por qué no corres hasta estrellarte y que tus añicos se derramen por el bosque. Pienso en ceniza. Pienso con la boca del estómago. Pienso en la puerta entreabierta. Nada me llena.



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sábado, 6 de agosto de 2011

Días enteros en las ramas

Yo pensé que, por fin, había llegado la hora de descansar, de morir, de viajar lejos, de subir al cielo.

El cielo está lleno de muertos porque los vivos, cuando mueren, van al cielo. O al menos eso es lo que -ciencia ficción otra vez- nos enseñan y nos quieren hacer creer cuando somos muy pequeños. Nos morimos y nos vamos a otra parte, a las más altas alturas a vivir nuestra muerte.

Y entonces supe que la muerte era lo más hermoso que me había sucedido en la vida.
La muerte no era una luz al final de un túnel.
La muerte era el fin de todos los túneles.

Rodrigo Fresán. "El fondo del cielo"



Me abracé delicada al río. Necesitaba escribirme y nadie podía entenderlo.
Hilvanando soliloquios entre las hojas secas.

***

lunes, 25 de julio de 2011

Estamos locos o qué

Prólogo y edición: Luna Miguel
La Bella Varsovia. Octubre 2011


Selección de autores:

Alberto Acerete (1987, Zaragoza)
Cristian Alcaraz (1990, Málaga)
Bárbara Butragueño (1985, Madrid)
Laura Casielles (1986, Pola de Siero)
Ernesto Castro (1990, Madrid)
Cristina Fernández Recasens (1984, Blanes)
David Leo García (1988, Málaga)
Berta García Faet (1988, Valencia)
Javier Gato (1987, Sevilla)
Álvaro Guijarro (1990, Madrid)
Alberto Guirao (1989, Madrid)
Ruth Llana (1990, Pola de Siero)
Odile L'Autremonde (1992, Madrid)
María M. Bautista (1990, Madrid)
Constantino Molina (1985, Albacete)
Enrique Morales (1991, Almería)
Raúl E. Narbón (1987, Valencia)
Sara R. Gallardo (1989, Ponferrada)
Judit del Río. (1991, Segovia)
Marina Ramón-Borja (1989, Roquetas de Mar)
Eba Reiro (1990, Ourense)
Emily Roberts (1991, Ávila)
Laura Rosal (1988, Jerez de la Frontera)
Miguel Rual (1992, Oviedo)
María Salvador (1986, Granada)
Ángel de la Torre (1991, Lucena)
Unai Velasco (1986, Barcelona)

Algo sobre Tenían veinte años y estaban locos:

En aquel tiempo ellos tenían veinte años y estaban locos. Los había brutos, salvajes: Marina Ramón-Borja y Judit del Río, con sangre entre las piernas y los sesos dulces... Los había surrealistas: Enrique Morales, que hablaba desde el desierto, o Álvaro Guijarro, que saltaba y reía, y saltaba... Los había infantilmente crueles: Emily Roberts, Sara R. Gallardo u Odile L'Autremonde, que tenían la sonrisa de las lolitas diabólicas hablando de sus sentimientos y de sus cuerpos puros... Los había que jugaban con las palabras: Cristina Fernández Recasens y Eba Reiro, saltando juntas su particular rayuela... También había quien prefería la experiencia, la descripción exacta del momento: Alberto Acerete, Miguel Rual o Cristian Alcaraz... Quien prefería la concisión, la suavidad, el canto: Laura Rosal, Raúl E. Narbón, Bárbara Butragueño... Quien prefería el cerebro, el hablábláblá fluido y deslumbrante: David Leo García, Ernesto Castro, Ángel de la Torre... Había quien reivindicaba: Alberto Guirao... Había quien, por la palabra, se hacía superhéroe: Unai Velasco... Había quien conocía la música y, a su manera, reconstruyó lo clásico: María M. Bautista, Javier Gato... Los había, sí, que reían: Constantino Molina.... Los había, sí, que volaban: Laura Casielles, María Salvador... Los había, en este libro, que sabían construir: Ruth Llana... Y los había (en este libro, sí, sí, en este manicomio joven, lúcido y lírico) que nunca rezaban: Berta García Faet... Eran veintisiete poetas menores de veintisiete años que irrumpieron en la poesía regenerando con sus versos e invocando tiempos nuevos. Porque en este tiempo difícil para la juventud, minado por el desconcierto y la indignación, sólo la Literatura y Su Literatura pudo traer un poco de esperanza. Eran poetas. Eran hermosos. Estaban locos.

(L. M.)

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Reportaje en H MAGAZINE:





miércoles, 6 de julio de 2011

D.

Y ese incierto consuelo en el futuro cuando al fin me recuerde como ahora Mientras vivía con una certeza y el corazón se dividía en pájaros

Diego Vaya


Y a qué debería aferrarme.


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