La carne vuelve siempre, sobre sus palabras, en
La combustión que la sostiene, los fantasmas o
Un montón de hojas secas, que terminan, que
Llueven su luz lasciva en el espejo, “dame
Ese improbable infierno donde no me
Perteneces, amor”, y sin embargo.
Jenaro Talens


Cómo no voy a deletrearme en la noche húmeda, en tus calles húmedas, en la mañana que cristaliza.
Cómo no salir a morder tus huellas. Salir mordiendo el frío, mordiendo la bufanda, mordiendo la saliva coagulada en la cara.
Apunto al rumor. Disparo.
Correr.
Tras nadie.
Devorar.
Me.
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